:. . SUPERSPACE RECORDS - TRANSGRESIONES SÓNICAS, MINIMALISMO Y VISIONES

martes, 13 de septiembre de 2016

MARKUS POPP INTERVIÚ .: "La calidad del sonido no equivale a la esencia de la música"


Hace 3 años aprox. leí en la perdida web mexicana AFTER POP una entrevista al genio alemán de la computer music y el error digital, Markus Popp a.k.a. Oval en donde entre otras cosas afirmaba que no era para nada afín al fetichismo ramplón por el coleccionismo de vinilos o equipos ultra caros 6.1 y demás. Popp replicaba que la música jamás se ha tratado de eso y que la esencia de la misma iba mucho más allá. O más acá como prefieras verlo. Hace poco conversando con un conocido crítico local a este respecto le comenté que no sería improbable que el entendimiento/compenetración que logre alcanzar una persona a través de un casette tocado en un equipo destartalado pueda con creces superar al de otra en un súper equipo de 6 mil dólares. Fetichistas everywhere diríase. :)

Nuestro compadre Jesús Pacheco, miembro original del roster de After Pop, ha tenido la cortesía de compartir para los fans del genio teutón y del blog Perú Avantgarde la entrevista que le realizara en forma exclusiva a uno de los transgresores más alucinados de los últimos tiempos. ¡Larga vida a la Popp musik!


LA DISTOPÍA OPTIMISTA Y CALEIDOSCÓPICA DE OVAL

Por Jesús Pacheco (@peach_melba)

Todos tenemos guardado en la memoria uno de esos momentos en que al láser que leía alguno de nuestros CDs le dio hipo y decidió detenerse en una parte del disco para repetir un sonido hasta el hartazgo mientras no apretáramos skip o stop. Pero tal vez no todos tengamos tan presente que Oval fue el proyecto que, hace ya más de dos décadas, contribuyó a crear una estética del glitch en la música, consiguiendo que moviéramos la cabeza, las caderas o los pies con sonidos provenientes del error y la falla en los equipos digitales.
Al principio, Oval eran Markus Popp, Sebastian Oschatz y Franz Metzger. Pero pronto Markus quedó solo en la aventura… Cuando Popp comenzó a producir música, a los 18, le atraían ya ciertas partes del espectro musical, y cuando llegó el momento de hacer su propia música, disfrutó creando reglas personalísimas que lo han situado como referencia indispensable en el desarrollo de la música electrónica.
En entrevista, nos contó que su música siempre estuvo basada en observar la música a su alrededor y hallar maneras diferentes de hacer las cosas.
"En los 90, después de retocar por mucho tiempo mis procesos, había encontrado un método generativo que no sólo minaría elegantemente el status quo a un nivel conceptual, sino también podría sorprender a un nivel musical".
Suele citar el proceso mismo como su principal inspiración, lo mismo en sus inicios que en sus producciones más recientes, entre las que se encuentran Calidostópia y OvalDNA, ambos de esta década.
En Calidostópia, disponible en libre descarga por tratarse de un proyecto sin fines de lucro patrocinado por el Instituto Goethe, Popp colaboró con varios vocalistas sudamericanos para crear temas que tienen el espíritu de Salvador de Bahía, en convivencia con la paleta de ruidillos que caracteriza a Oval.
Y OvalDNA consistió en una recopilación de temas raros y previamente inéditos, uno de cuyos discos es un DVD-ROM que contiene, entre otras cosas, más de 2 mil fragmentos de audio provenientes de los archivos originales con los que ha creado sus discos. Además de abarcar más de 15 años de creación, esos pedacitos de historia están disponibles para que cualquiera los use para hacer música, instalaciones sonoras, música para cine... Justo como hizo en su momento Björk para la canción "Unison", donde sampleó "Aero Deck", de Oval.
En algún momento de esta entrevista, le pedí que intentara describir con una sola frase su música a alguien que todavía no la escucha. Respondió: "This music plays you". Cualquiera que se haya dejado caer bajo su influjo sabe que lo mismo nos toca –convirtiéndonos en humanas y felices cajas de resonancia– y juega con nosotros, con nuestra percepción y nuestros prejuicios respecto a montones de cosas: la armonía, el ritmo, lo bello, la música…
Oval - Ah! from Thrill Jockey Records on Vimeo.
Oval - Textuell/Do While from Thrill Jockey Records on Vimeo.

JESÚS PACHECO: ¿Por qué decides titular Calidostópia tu disco grabado en Bahia?

MARKUS POPP: Andrés, un integrante del grupo, sugirió que se llamara "Bahia Fragments", en respuesta a mi irónica y ligeramente nostálgica propuesta de "Bahia Melodies". Pero yo quería que fuera más elegante. Así que la idea de "caleidoscópico" parecía ajustarse mejor. Y como había experimentado Sudamérica como ese lugar ambivalente y heterogéneo que es, muy moderno y a la vez un poco desolado, pensé primero que se llamara "Kaleidystopia", pero sólo "kaleidostopia" (Calidostópia en portugués) capturaba el optimismo y el entusiasmo que tiene ese proyecto.

¿Cómo escogiste las voces para el proyecto?

Fue un proceso de selección. Casi 100 cantantes y músicos de todos los géneros se postularon para este proyecto. Seleccioné puramente a partir de la intuición. Estaba buscando voces carismáticas y con personalidad que pudieran en potencia hacer una combinación sorprendente, pero también que combinaran con mi música. Como escucha, yo tenía cero experiencia con la música latinoamericana.

¿Qué vida desearías para las canciones que creaste para Calidostópia!?
Que fuera más que un típico proyecto alterno. Pero esa colaboración –incluyendo el segundo disco, que está en camino– comenzará a ser reconocida por explorar nuevos territorios y ser una respuesta legítima a los retos que estamos enfrentando en esta naciente era hiperreal de la creación musical.

¿Cuáles fueron tus primeras influencias y pasiones?
La mayoría de mis pasiones musicales han sido influyentes a un nivel emotivo, pero sólo llegan a mi música de manera abstracta, que es difícil descifrar, incluso en retrospección. Mi principal fuerza motriz en los primeros días era probar un punto: que esas canciones –compuestas de manera lineal [de izquierda a derecha en un secuenciador típico], pero armadas con los ladrillos más atípicos– pudieran ser reconocidas como música, incluso pop.

¿Cómo sientes que has progresado como artista, desde aquellos días de cintas distribuidas entre puros amigos hasta tus discos más recientes, Calidostópia! o la compilación OvalDNA, tanto en el lado práctico como en el creativo?
De alguna forma, un disco distribuido digitalmente como Calidostópia!, publicado sin un sello o un distribuidor tradicional, es casi equivalente a aquellas cintas del ayer: música distribuida entre amigos como un mensaje personal. Sólo que ese mensaje puede hoy alcanzar en segundos a un número muy grande de amigos, potencialmente de todo el mundo.
Como creador, hoy siento más soltura en el lenguaje musical. Llegar a eso fue un trabajo arduo, pero ese no fue el logro. La parte difícil era conservar mi mensaje como siempre y, al mismo tiempo, hacerle mucho más sencillo al escucha acceder a las partes musicales. 
Mi intención sigue siendo hacer mi música tan contemporánea tecnológicamente y tan conmovedora –y me atreveré a agregar que atemporal– como sea posible.

¿Cuáles consideras los momentos fundamentales en tu carrera?
En 1993, cuando vi que los saltos en los CDs podían ser una narrativa, e incluso una herramienta poética y musical, con discos como Systemisch y 94diskont. En el 2000, cuando pude inventar mi propio software musical: Ovalprocess. Y en 2008, cuando vi que las guitarras y las baterías virtuales no provocaban el efecto del valle inquietante en el escucha, y pude crear el EP "Oh" y el álbum "O".

¿Con qué sueles empezar cuando te dispones a crear una nueva pieza?
Empiezo a trabajar con un tema principal, siempre grabando improvisaciones largas. Después, extraigo las mejores partes, practico cómo tocar esas mejores partes e intento hacerlas sonar tan orgánicas como sea posible.

En ese sentido, pareciera que ya no separas la improvisación de la composición…
Se han convertido ya en la misma cosa para mí. La mayoría del trabajo consiste en ensayar esas partes hasta que cada una expresa su entero potencial musical.

Pareciera haber dos tendencias en la música de hoy: una que se mueve a la completa virtualización, donde los tracks y los discos son editados sólo como archivos digitales y otra que une todavía música, arte, empaque y una presentación física. ¿Cómo te mueves entre esos polos, tanto como escucha como coleccionista?
Antes que nada, yo no soy para nada un coleccionista. Y como escucha, desde hace años me convertí al mp3 y no tengo vinilos, excepto aquellos que publico, por supuesto. Eso sí, tengo un equipo de audio bastante decente para escuchar y producir música, pero la calidad del sonido no equivale a la esencia de la música, nunca ha sido así.

¿Cómo te ves a ti mismo como artista?
Me veo a mí mismo como un observador, obligado a contribuir a un discurso sobre la producción de música digital y, si se quiere, sobre la creatividad. Quiero ser capaz de llegar a un equilibrio entre dos factores: la responsabilidad de trabajar en el campo de la "música real" y el riesgo de preferir cierto acercamiento o cierto sonido en el campo de la música electrónica, que está teniendo rápidas y constantes transiciones.


¿De qué manera ha cambiado tu percepción de la música la abundancia que ha traído la tecnología?
En un primer vistazo, la música parece un artículo desechable por estos días: básicamente, una escucha gratuita que tienes en tu casa, más barata que el agua del grifo, por decir algo. Mi apreciación de la música no ha cambiado por ello; al contrario, más que nunca, puedo decir claramente, desde mi propia experiencia, cuánto trabajo requirió cierto tipo de música, y qué tipo de música no es más que un simple manoseo de frecuencias.

¿Qué sueles escuchar? ¿Hay músicos que escuches con más frecuencia que otros?
Como he dicho en otras ocasiones, la música que escucho y la música que creo siempre han sido dos cosas muy diferentes: con frecuencia, mundos opuestos, pero sin embargo conectados de alguna manera. Todavía estoy intentando descubrir más sobre la naturaleza y las consecuencias de esas conexiones. Escucho montones de música diferente, que depende de la ocasión y del estado de ánimo que quiera crearme con ella. Siempre regreso a ciertas piezas de Messiaen y Debussy, pero también a bandas como Straigh Reads The Line.

¿Y cómo satisfaces tu necesidad diaria de silencio?
Me levanto muy temprano, me siento en la ventana de mi estudio y escucho cómo cobra vida mi silencioso vecindario en Berlín. También haciendo deporte.

Finalmente, sé que tus trabajos suelen desembocar en otros, como si estuvieras ante un permanente work in progress. ¿Cómo fue en el caso de Calidostópia!?
El verano de 2013, el mismo año de publicación de Calidostópia!, se publicó un segundo álbum más ambicioso a partir de las sesiones en Bahia. La primera selección de tracks de esas sesiones fueron drásticamente retrabajadas usando todo lo que aprendí tras tantos años de producción. Pensemos que el disco "So" –que publiqué en 2004 y que también incluía canciones procesadas con vocales– fue sólo un recurso temporal.

No hay comentarios.:

DISQUS

WE ARE ALL ONE

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...