:. . SUPERSPACE RECORDS - TRANSGRESIONES SÓNICAS, MINIMALISMO Y VISIONES

martes, 10 de enero de 2017

PLUS ULTRA .: El sonido y sus insólitas consecuencias


Portada de mi disco del 2014 realizada por ANTHONY AUSGANG

Cuando ingresé al mundo de la creación sonora, lo hice sin darme cuenta, de forma inconsciente y hasta ingenua. En la adolescencia, cuando ya el virus de la música se había instalado en mi, jamás me planteé el reto de ser músico, mucho menos un rock star o de montar mi propia banda. Por ello nunca me interesó aprender a tocar un instrumento (1). Tampoco imaginé, al comienzo de mi melomanía, que la música iba a ser parte duradera de mi vida, de las pocas costumbres que conservo desde épocas escolares.

Todo el proceso que ha terminado en lo que ahora soy, un no-músico o artista sonoro según prefieran etiquetar, ha sucedido naturalmente. Quizás el contexto en el que crecí así como la formación recibida en las aulas del Colegio Salesiano han aportado mucho para ello. Pero es evidente que ya desde niño me fue fácil decirle NO a varias cosas. Esa distancia crítica natural en mi –vaya uno a saber por qué- es la que definió mi way of life.

Otro factor importante en mis preferencias musicales y amor hacia la música/sonido reside en el hecho que siempre he sentido atracción por los estados anímicos y mentales benévolos, de paz y alegría espiritual, algo que podría incluso definir como real belleza, plenitud o bliss (2) . Es por esa razón que siempre le he dado gran importancia a la música y ella en mi vida ha sido la prioridad número uno. En incontables ocasiones me he sentido completo, sin necesidad de ninguna otra cosa, al lado de la música, los sonidos y hasta del silencio. Por ello -y por desidia- nunca necesité emparejarme o tener una mujer a mi lado para sentirme amado, contento o lleno. Digo por desidia porque ciertamente hubo veces, en los años 1990, en las que sí hubiera aceptado tener alguna novia hermosa y voluptuosa pero al final del día mi naturaleza druggy y disipada me impedía comenzar con el cortejo y demás rituales. Algo que ciertamente agradezco. Después de todo había encontrado el Paraíso en la Tierra gracias a la música. Y no estaba dispuesto a dejarlo ir así nomás.

La intención más importante detrás de mi ingreso al universo de la creación sonora fue justamente aquel: el de plasmar/reflejar lo que había visto/sentido dentro de mí gracias a las visiones y la hiperrealidad que la música me proporcionó desde la vez en que, contando con solo 17 años, accedí al hermoso reino del sooper kosmos y las visiones y pude desdoblar mi cuerpo, crear mundos con un movimiento de mi boca, colorear atmósferas con cada sonido que apareciese, nadar entre estrellas y peces, entre mágicas capas de cielo y mar. Había encontrado algo realmente puro y divino. Y de regalo, diríase, pude ser dios, ser mi propio tótem (3) .

Bajo estas premisas estaba claro que mi existencia en el mundo societal humano iba a ser harto problemática por decir lo menos. Y ni qué decir de los sonidos o la música que iba a tocarme en suerte defender.

Creo que gran parte de mi aprecio por sonidos tan decididamente anticomerciales y/o difíciles de ser marketeados en Perú o en cualquier otro país se debe al entorno en el que crecí: Perú, Lima Norte, Los Olivos.

En mi zona, cuando yo crecí allá por los años 1980, no existían malls o centros comerciales, no habían multicines, tan solo un cine de barrio luego convertido en iglesia evangélica y local de eventos para alquilar. No teníamos televisión por cable, pocos contaban con teléfono en casa, solo unos cuantos tenían acceso a computadoras en casa, ídem con los betamax, vhs y demás aparatos. Las opciones que tenían los ciudadanos para divertirse o para buscar esparcimiento eran contadas. La música llegaba a nosotros como uno de esos preciados momentos de solaz y brillo para la vida en un entorno decididamente gris y cansino. Como años después me expresó un colega, “es distinto caminar por la Carretera Panamericana Norte que por la Av. Javier Prado”. Y lo era más por ese entonces. Con este background mi inclinación por gustos y sonoridades escasamente comerciales, como el ambient, la computer music o la música experimental, prenderían fácilmente. Después de todo venía de un entorno ciertamente anticomercial o escasamente comercial en términos de lo mainstream y el establihsment. “Lo semejante atrae lo semejante”, decían los griegos.

Vivir en el Cono Norte, y en cualquier otro suburbio o cono de Lima, significa estar en contacto todos los días con la ancestral cultura andina y la neo-andina. Todos los días cuando estoy en casa veo siempre los cerros o apus que están por todos lados. La música que varios de mis vecinos escuchan es vernacular, pudiendo ser desde huaynos antiguos hasta la cumbia que está de moda. En casa, mi padre ha sido un gran aficionado a la música de la Sierra Central, por lo que estos sonidos no son ajenos a mí en lo más mínimo. Al contrario, recuerdo con claridad las reuniones familiares en donde se solían bailar huaynos hasta que ya no se pudiera zapatear más. Mi padre me cuenta que la casa donde vivo fue bautizada, allá a inicios de los años 1970, por las melodías del reconocido arpista Fausto Dolorier, recordado amigo de mi familia paterna.

Tales efluvios aunados a la omnipresencia de la cultura andina en Lima, hacen que la misma sea una de las grandes influencias al momento de esculpir o definir mi estética sónica-experimental.

Cuál no sería mi sorpresa, al escuchar el año 2007 al proyecto de investigadores Waylla Kepa (4)  quienes utilizando réplicas de huacos e instrumentos musicales pre-colombinos trasvasados con el auxilio de rayos X lograron durante una performance en vivo sonar, solo con el concurso de tales aparatos pre-incaicos, como si fueran una orquesta de sintetizadores analógicos milenarios. ¡¡Era arte sonoro de hace mil años hecho en Perú!! El asombro es mayor si tomamos en cuenta que el recital de Waylla Kepa tuvo lugar a escasas 10 cuadras de mi hogar, en el extinto centro cultural “Martín Olivos”. Vaya epifanía.

Es sintomático que en nuestro propio país proyectos como Waylla Kepa sean ignorados por el gran público, incluso por aquellos interesados en propuestas alternativas al mainstream. Ni qué decir del resto del mundo. ¿El Arte Sonoro y el Ruidismo tuvieron su origen en los Andes, en el Perú hace miles de años? Lo que yo escuché aquella noche, gracias a Waylla Kepa, podía formar parte de discos como el “Silver Apples of the Moon” de Morton Subotnick o de las obras más electrónicas de StockhausenLa Historia la escriben los poderes de turno y es de esperar que las expresiones más originales de nuestros antepasados sean tiradas al olvido. 

“Soy del hogar eterno / a donde conmigo irás/ sé cuánta ilusión hay/ sé que eso debe marear / ven y prueba lo eterno / vamos a casa ya. Verás ninfas y arcángeles / bosques de astros y agua/ globos de nieve miel / verás el cielo mar / vamos sigue mi estela / vamos a casa ya.”

Avalonia - “Suave Almanecer” 

Los días y sus noches pasan, las generaciones se suceden y todo sigue igual. La serpiente se muerde la cola mirando con sorna la comedia humana. Una negra y patética ironía. “Como es arriba es abajo” dice el místico. Pero si tú lo deseas puede no haber arriba ni abajo. Ni comedia ni tragedia. Solo lo que tú y tu lujuriosa mente onírica y metamusical quieran. El cosmos se expresa en formas inesperadas y si has llegado hasta acá es porque muy en el fondo lo sabes. Todo trato que no eleva, rebaja (5).

¿Aún no has tenido sexo con el Sol?

R-Evolución Estelar: 
Nuevos Códigos + Nuevas Mentes = NUEVOS MUNDOS


Wilder Gonzales Agreda




(1) Algo que sí intenté varios años después ya cuando tuve un grupo, para lo cual uno de mis amigos músicos de la banda Hipnoascensión empezó a darme clases de guitarra, las cuales abandoné rápidamente por la desidia y flojera típicas de un drogadicto.

(2) Bliss: vocablo inglés que se traduce como felicidad perfecta o placer extático. En los años 90s algunos de los estilos musicales de contenido etéreo fueron etiquetados como “bliss drone” o “bliss pop”. Existió inclusive una serie de documentos titulados “Blissed Out” en la que bandas de sonido cósmico y rupturista participaron cortesía del sello estadounidense Darla Records.

(3) Título de un disco de mi autoría –“Sé tu propio tótem” (2008)- publicado en el net-label Discos Invisibles de Tijuana, México. Link: http://archive.org/details/diso-005 

(4) Más info sobre Waylla Kepa en los siguientes enlaces: http://www.youtube.com/watch?v=V0bxSWeIRLI, http://www.escuelafolklore.edu.pe/investigacion/project_wayllakepa.php, http://casaculturalmartinolivos.blogspot.com/2008/02/taller-de-kirigami.html 

(5) Famosa sentencia postulada por el filósofo alemán Friedrich Nietzsche (1844-1900). Para algunos un axioma.



Portada de mi disco del 2016 realizada por Yerko Zlatar

PLUS ULTRA .: Sound and its unusual consequences


When I entered into the world of sonic creation, I did it without realizing it, unconsciously and even naively. In teenage years, when the virus of music had settled in me, I never raised the challenge of being a musician, neither a rock star or setting up my own band. That's why I was never interested in learning to play an instrument (1). Nor did I imagine, at the beginning of my melomania, that music would be a lasting part of my life, of the few customs I have kept since school years.

The whole process that has ended in what I am now, a non-musician or sound artist as you prefer to label, has happened naturally. Perhaps the context in which I grew up and the training received in the classrooms of the Salesian College have contributed a lot for this. But it's clear that since I was a child it was easy for me to say NO to several things. That natural critical distance in me - one wonders why - is what defined my way of life.

Another important factor in my musical preferences and love for music / sound is the fact that I have always been attracted to benevolent, peaceful and spiritual joy mental and animic states, something that I could even define as real beauty or bliss ( 2) . It's for this reason that I have always given great importance to music and it has been the number one priority in my life. On countless occasions I have felt complete, without the need of anything else, next to the music, the sounds and even the silence. For this - and because of idleness - I never needed to match or have a woman by my side to feel loved, happy or full. I say because of laziness because there were certainly times, in the 1990s, when I would have accepted having a beautiful and voluptuous girlfriend but at the end of the day my druggy and dissipated nature prevented me from beginning with courtship and other rituals. Something I certainly appreciate. After all, I had found Paradise on Earth thanks to music. And I was not willing to let it go just like that.

The most important intention behind my entrance to the universe of sound creation was precisely that: to express / reflect what I had seen / felt within me thanks to the visions and hyper-reality that music provided me since the time when, being only 17, I acceded to the beautiful realm of the sooper kosmos and the visions and I was able to unfold my body, to create worlds with a movement of my mouth, to color atmospheres with every sound that appeared, to swim between stars and fish, between magical layers of sky and sea. I had found something really pure and divine. And as bonus, it would be said, I could be god, to be my own totem (3).

Under these premises it was clear that my existence in the human societal world was going to be too problematic to say the least. And that goes without saying about the sounds or the music that was going to touch me in luck to defend.

I believe that much of my appreciation for sounds so decidedly anticomercial and / or difficult to be marketed in Peru or in any other country is due to the environment in which I grew up: Peru, North Lima, Los Olivos.

In my area, when I grew up there in the 1980s, there were no malls or shopping centers, there were no multiplexes, only a neighborhood cinema later converted into an evangelical church and a local of events for renting. We didn't have cable TV, few had a telephone at home, only a few had access to personal computers, idem with betamax, vhs and other devices. The options that the citizens had to have fun or to seek recreation were counted. Music came to us as one of those precious moments of recreation and brightness for life in a decidedly gray and exhausting environment. As years later a colleague told me, "it is different to walk along the North Pan-American Highway than on Avenida Javier Prado". And it was more (different) then. With this background my inclination for tastes and sounds scarcely commercials, such as ambient, computer music or experimental music, would turn on easily. After all, I came from an environment that was certainly anticomercial or barely commercial in terms of the mainstream and the establishment. "Like attracts like," said the Greeks.

Living in the Northern Cone, and in any other suburb or cone of Lima, means being in contact every day with the ancient Andean and neo-Andean culture. Every day when I'm at home I always see the hills or apus that are everywhere. The music that several of my neighbors listen to is vernacular, ranging from ancient huaynos to the cumbia that is in vogue. At home, my father has been a big fan of the music of the Central Sierra, so these sounds are no strangers to me in the least. On the contrary, I remember with clarity the family gatherings where they used to dance huaynos until no longer could "zapatear" (dance) more. My father tells me that the house where I live was baptized, back in the early 1970s, by the melodies of the renowned harpist Fausto Dolorier, remembered as a friend of my paternal family.

Such effluviums combined with the omnipresence of Andean culture in Lima, make it one of the great influences at the time of sculpting or defining my sonic-experimental aesthetics.

What would not be my surprise, by year 2007, to listen to project researchers Waylla Kepa (4) who using replicas of huacos and pre-Columbian musical instruments transferred with the aid of X-rays achieved during a live performance to sound, only with the contest of such pre-Inca devices, as if they were an orchestra of millennial analog synthesizers. It was sound art from a thousand years ago made in Peru !! The astonishment is greater if we take into account that Waylla Kepa's performance took place just 10 blocks from my home, in the extinct cultural center "Martín Olivos". What an epiphany.

It is symptomatic that in our own country projects like Waylla Kepa are ignored by the general public, even by those interested in alternatives to the mainstream. Not to mention the rest of the world. Sound Art and Noise had their origin in the Andes, in Peru thousands of years ago? What I heard that night, thanks to Waylla Kepa, could be part of records like Morton Subotnick's "Silver Apples of the Moon" or Stockhausen's more electronic works. History is written by the powers in turn and so it is hoped that the most original expressions of our ancestors will be thrown into oblivion.

"I'm from the eternal home / where you will go with me / I know how much illusion there is / I know that it must feel dizzy / come and try the eternal / let's go home already. You'll see nymphs and archangels / woods of stars and water / snow globes honey / you'll see the sea sky / come on follow my tail / let's go home already. "

Avalonia - "Suave Almanecer"

The days and their nights pass, the generations succeed and everything remains the same. The snake bites its tail with a sneer at the human comedy. A black and pathetic irony. "As above is below," says the mystic. But if you wish, there may be no up or down. Neither comedy nor tragedy. Only what you and your lusty dreamy and metamusical mind wants. The cosmos expresses itself in unexpected ways and if you have come here it is because deep into you you know it. Every treatment that does not elevate, let down (5).

Have not you had sex with the Sun yet?

Stellar r-Evolution:
New Codes + New Minds = NEW WORLDS


Wilder Gonzales Agreda.




(1) Something that I tried several years later and when I had a group, for which one of my musicians friends from the band Hipnoascension began to teach me guitar, which I quickly gave up because of the laziness typical of a drug addict.

(2) In the 1990s some of the ethereal music styles were labeled "bliss drone" or "bliss pop". There was even a series of documents titled "Blissed Out" in which bands of cosmic and transgressive sound took part courtesy of the American label Darla Records.

3) The title of one of my discs –“Sé tu propio tótem” (2008)- released by Discos Invisibles net-label from Tijuana, México.
Link: http://archive.org/details/diso-005

(4) More info on Waylla Kepa in these links: 
http://www.youtube.com/watch?v=V0bxSWeIRLI, http://www.escuelafolklore.edu.pe/investigacion/project_wayllakepa.php, http://casaculturalmartinolivos.blogspot.com/2008/02/taller-de-kirigami.html 

(5) Famous sentence postulated by the German philosopher Friedrich Nietzsche (1844-1900). For some an axiom.


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