La Revolución Cultural de 1965-1968 -el maoísmo en su pico más radical e intransigentemente anti burgués- estaba todavía fresca en la memoria colectiva. En 1977, por ejemplo, uno todavía podía encontrar grupos maoístas activos en muchos de los campus del Reino Unido. Los futuros integrantes de Gang of Four no eran de hecho maoístas -ni siquiera eran, para el caso, miembros afiliados del Partido Comunista-, pero sí eran, con toda seguridad, producto de la cultura universitaria de izquierda de los años setenta, aún más signada por la militancia estudiantil que aquella de la década anterior. Tanto en Leeds como en todas las demás universidades del Reino Unido, los estudiantes inflaban las filas de grupos trotskistas como el International Marxist Group y el Socialist Workers Party, y se unían a los piquetes montados por los mineros y los estibadores en huelga.
Mientras los activistas comprometidos repetían la línea del Partido cual si fuera un libro de texto, había asimismo otra cultura académica de izquierda, más difusa, que se organizaba alrededor de un acercamiento más libre y ecléctico a la teoría radical. Esta corriente autodidacta y "progre" se alimentaba de libros de bolsillo usados y guías para principiantes sobre los pensadores clave del siglo XX, todo el panteón neomarxista - Gramsci, Lukács, Benjamin, Adorno, Althusser- incluido. "Leaving the 20th Century", una atractiva antología delgada y de color verde de textos y gráficas situacionistas, era el objeto fetiche "chic-radical" del momento. Fusionando sistemas de pensamiento por lo general incompatibles, los compuestos resultantes no tenían rigor teórico alguno, ni desde el austero punto de vista de los académicos serios ni desde la rigidez de la posición de los ideólogos. En el ámbito de la música rock, no obstante, apenas un poquito de rigor es vigorizante y estimulante; demasiado rigor es sencillamente rigidez, por supuesto, pero Gang of Four se las ingenió para dar con el equilibrio justo. En la gran tradición del art rock británico, la teoría ayudó a Gang of Four a dar con el tipo de invenciones conceptuales de las que las bandas que evolucionaron más orgánicamente nunca fueron capaces.
El Departamento de Bellas Artes de la Universidad de Leeds, que fue el responsable de engendrar tanto a Gang of Four como a sus bandas gemelas The Mekons y Delta 5, animaba este tipo de enfoque conceptual. Se consideraba que la teoría estaba inseparablemente entrelazada con la práctica artística. T. J. Clark, el director del departamento, había sido uno de los miembros del breve capítulo británico de la Internacional Situacionista. Terry Atkinson, el tutor del estudio de pintura que se paseaba entre los estudiantes discutiendo sus trabajos, alguna vez había formado parte del ultra riguroso colectivo Art and Language. Echando mano al marxismo y a la teoría estética dura, Art and Language creaba obras que combinaban materiales visuales y texto (posters políticos, filosofía, incluso partituras musicales) y, por algún tiempo, hasta abandonó por completo la producción artística en pos de la crítica. Tom Greenhalgh, de The Mekons, disfrutaba del enfoque sarcástico y combativo de Art and Language; le divertía la manera en la que sus integrantes denostaban a otros críticos por ser "confusos y vagos y promover la mística del Arte". Absorbiendo esta sensibilidad, The Mekons y Gang of Four crearían una es pecie de meta-rock, un rock radicalmente autocrítico y alerta.
Leeds de hecho tenía una cantidad inusitada de estudiantes de arte. Además de la universidad propiamente dicha, cuenta Greenhalgh, "el Politécnico de Leeds tenía su propio departamento de arte, que era excelente; allí estaban pasando muchas cosas alrededor del arte performativo y el video. Y también estaba el Leeds College of Art". Considérense todos los estudiantes de Leeds que no eran alumnos de las escuelas de arte y uno tenía la receta perfecta para una tensión sociedad-universidad considerable. "Era una ciudad de dase trabaja- dora del norte del país con un puñado de estudiantes -la mayoría de ellos no nacidos en Yorkshire- tirados en el medio", dice Hugo Burnham, el baterista de Gang of Four. "¡Malditos estudiantes!' era una expresión que uno escuchaba bastante seguido."
La tensión aumentó a causa de la percepción -no del todo infundada-de que los estudiantes se la pasaban vagando todo el día gracias a las becas universitarias cortesía del gobierno y emborrachándose todas las noches con cerveza baratísima, también subsidiada, en sus bares de universitarios. Mientras tanto, la gente común y corriente trabajaba duro o, cada vez más y aún peor, subsistía con exiguos subsidios de desempleo. En las zonas industriales de Yorkshire, al tiempo que se iniciaba el declive de las industrias pesadas tradicionales, los índices de desocupación crecieron más del doble entre 1973 y 1978. A medida que las expectativas de los habitantes locales más jóvenes se estrechaban, la extrema derecha se fortalecía. Leeds se convirtió en el baluarte boreal del criptofascista National Front y en el hogar de organizaciones explícitamente neonazis y decididamente activas como el British Movement y la League of St. George. "En nuestro primer recital hubo un grupo de skinheads que vino buscando pelea", recuerda Burnham. "El clima se puso realmente feo. Los skins estaban insultando a Andy Gill y entonces él golpeó a uno de ellos en la cara con su guitarra." Irónicamente, Burnham, con su cabeza rapada, a menudo era confundido con un skinhead. "Me veían ahí, con el pelo corto, mis borceguíes Doc Martens y mis tiradores, y se me acercaban y me preguntaban si me gustaba Screwdriver, la banda de punk oi!."
Burnham, en realidad, estaba estudiando dramaturgia en la Universidad de Leeds, indeciso entre intentar montar un grupo de teatro radical o jugar al rugby, un deporte que le sentaba a su baja altura y su contextura fornida. "Me sentí atraído hacia este grupo de bebedores de la Escuela de Bellas Artes, parecían ser la gente más interesante que había por ahí en aquel entonces." El centro de la escena era un pub llamado The Fenton, estratégicamente ubicado a mitad de camino entre la universidad y el politécnico. Un lugar de reunión para radicales e inconformistas ya bien establecido, sus clientes eran una mezcla de varias generaciones de bohemios: reliquias barbudas de los años sesenta, gays, anarquistas y "la nueva camada", con sus chaquetas de cuero y sus borceguíes Doc Martens. "Siempre estaba repleto, la gente toda amontonada y todo el mundo de fiesta", recuerda Greenhalgh. Fueron tanto el Departamento de Bellas Artes de la Universidad de Leeds como la agitación argumentativa teñida de cerveza de The Fenton los que dieron forma a Gang of Four y The Mekons.
SIMON REYNOLDS - POST PUNK. Romper todo y empezar de nuevo (2013)
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